"El mundo prodigioso que tengo en la cabeza. Pero, ¿cómo liberarlo y liberarme sin destrozarme? Y sin embargo, preferiría mil veces destrozarme antes que retenerme”.
lunes, 29 de diciembre de 2008
viernes, 26 de diciembre de 2008
Porexpán
La cuestión es que aquí sigue el vaso, sucio. Pero, ¿cuántos vasos sucios consumimos al día? ¿Cuántos restos quedarán al final del año? ¿Cuántos vasos se encontrarán intactos dentro de mil años?
Sin embargo, por más que lo evite, ahí está, blanco inmaculado por fuera.
Pero sabemos que el problema de los vasos no es el mayor de los problemas. Sólo es una cortina de humo.
Qué pasa por la mente de la gente es un misterio.
Si las mentes agotadas pudieran reciclarse como un vaso de porexpán...
jueves, 25 de diciembre de 2008
Tiempos de recuerdos y de locuras
Por Navidad, cuando éramos muy pequeños, mientras mi madre trajinaba en la cocina creando olores y sabores y mi padre se dedicaba a la recolección de familiares, solíamos, entre otras cosas, ver durante la espera la tele (una manera de salvaguardar el belén). Y todos los años veíamos lo mismo, sólo por estas dos partes:
y éste último vídeo me recuerda, en estos días de guardia, que el que esté exento de padecer cierta locura, que tire la primera piedra. A continuación viene la secuencia de la transformación de una persona "normal" que se inicia en el mundo de la medicina. Huelga aclarar que no pertenezco a ninguna de las especialidades que se mencionan así como no tener relación con las personas que aparecen
en las secuencias:
1. Fase residente pipiolo.
2. Fase residente mayor.
3. Fase adjunto.
Un beso y Bon Nadal!
martes, 23 de diciembre de 2008
martes, 16 de diciembre de 2008
lunes, 15 de diciembre de 2008
Viejas
Y esto lo sé, porque una ya es vieja, aunque no lo parezca.
Primero una mancha, luego un chismorreo...
domingo, 14 de diciembre de 2008
sábado, 6 de diciembre de 2008
Biografía de un desconocido II
Te oyes en los gritos de otros, mientras suena un vinilo sin dueño y sacias tu sed inexistente con un brebaje incoloro que remeda un cóctel quieroynopuedo.
Te despiertas y ves que has envejecido en cierto modo. Ahora escribes tú. Mientras miras por la ventana y sostienes una copa de vino, charlando con la señora Lipton.
Sí. La vida es difícil.
viernes, 5 de diciembre de 2008
domingo, 30 de noviembre de 2008
Eco
¿Qué esperas de los sonidos que sólo pretenden ser sonidos y no cantos de sirenas?
Un lugar donde no encontraras musas, sino palabras universales para compartir, así pues no busques aquí a Clío, pues nunca habitó por estos lares.
Eco de un mensaje, leído en voz alta, hallado en una cueva a 1500 km de Grecia.
viernes, 28 de noviembre de 2008
A mi pobre Paula nadie la entendía. Decían de ella que era huraña y seca. No es que la conociera pero la quería, a pesar de todo. Quería haberle dicho tantas cosas. Mi pobre y adorada Paula.
Mi encantadora Paula.
Número de Historia Clínica xxxxx. ID paciente: identidad protegida.
Diagnóstico: F 44.81 Trastorno de identidad disociativo (300.14)
Biografía de un desconocido
jueves, 27 de noviembre de 2008
Despierto
Un lado de la cama contra la pared.
Te despiertas.
Intentas levantarte, pero estás rodeado por paredes.
Te sientas y a tientas intentas encontrar una explicación.
Sólo hay paredes a tu alrededor y debajo un colchón.
Te preguntas si todavía duermes, si es una pesadilla o realmente estás emparedado.
Quién sabe.

domingo, 23 de noviembre de 2008
Casualidades
Me hizo gracia pensar que ese mismo hombre, en ese mismo momento, estaba pensando en la mujer que se hallaba en la fila de delante a su derecha, a la que no dejaba de mirar.
Sin embargo, ese hombre se encontraba en ese preciso momento en una sala de espera de una maternidad, esperando oir su nombre y ver una diminuta cara que debería parecerse a la suya.
Lamentablemente se encontraba en un hospital, sobre unas palas metálicas, a punto de ser sometido a una TAC. Paren, que se agita.
Por suerte, ese hombre salía ahora mismo de Son Sant Joan.
viernes, 21 de noviembre de 2008
Sin corazón

jueves, 20 de noviembre de 2008
Dualidades
Ni siquiera un cúmulo de circunstancias.
Algo pasajero.
Mañana quizás sea yo, quién sabe.
Pero en estos momentos el espejo dice que por ahora me equivoco.
.....................................................
Al contrario, Watson, lo tiene todo a la vista. Pero no es capaz de razonar a partir de lo que ve. Es usted demasiado tímido a la hora de hacer deducciones.
A.C.D.
...........................................
Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos.
J.C.
miércoles, 19 de noviembre de 2008
Verdades o blanco
Lo intentó con el negro, letras negras sobre fondo negro, pero le parecía que intentaba esconder una mentira o una tristeza.
Se quedó con el blanco.
Su verdad.
martes, 18 de noviembre de 2008
Palma-Barcelona
La primera ocasión para visitar Barcelona, aunque con poco tiempo, sólo horario nocturno (per les nits tots els gats són pardos i les xiques guapes).
Metro (civilización por fin, como antes). Vida en la calle. Passeig de Gràcia. Casa Batlló. Obras. La (Sa) Pedrera (con lo que cuesta subirla a dos ruedas). Tiendas exclusivas. Plaça Catalunya. Rambles. Un frío entumecedor.
Cena. Autobús. Hotel.
El último día, por fin, tres horas disponibles antes de embarcar. Maleta pequeña. ¿Qué hago? ¿Qué veo? Como un condenado que sabe que su suerte está cerca, se acumulan proyectos que nunca se llevarán a cabo, se reprocha lo que nunca hizo... A ver, opciones. Plano en mano. Se opta por la vía fácil, mejor lo malo conocido (en el buen sentido) que lo bueno por conocer. A plena luz, sin el sol en los ojos. Vuelta al Passeig con hambre y poco tiempo. De repente algo que me es conocido y que años ha que no visitaba, Palma atrasada y pobre en este y otros sentidos. Paso de la visita turística porque me juro que volveré con tiempo otro día, que no queda tan lejos. Entro. Primero cafetería. Bocata "catalán" (como toda la semana) con sus patatuelas. Rodeada de toneladas de libros. Hasta asfixiarse. Compro.
Se acaba el tiempo.
Taxi Gràcia-Aeropuerto, surrealista. Para otro día. Sin lamentar nada.
Realidades
Lo que ocurre es que las realidades se esconden, por suerte.
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lunes, 10 de noviembre de 2008
Ventanal o la calle fría
martes, 4 de noviembre de 2008
El sonido que emiten no es más que la rabia contenida, que cuando nos llega amortiguada ya casi no tiene sentido, está desfasada.
Que caigan y que suenen, si deben.
jueves, 30 de octubre de 2008
Mancha
Y no es que la mancha se parezca, sino que sirve de conexión entre dos conceptos distintos: una mácula, un individuo.
Ser la mancha en persona, querido.
viernes, 24 de octubre de 2008
jueves, 23 de octubre de 2008
miércoles, 22 de octubre de 2008
martes, 21 de octubre de 2008
Sombra

lunes, 20 de octubre de 2008
Un escalofrío matutino por el leve contraste térmico entre el interior de la cama y el exterior.
Sin embargo, había algo que no encajaba. Porque la cama parecía ser más grande, así como la pequeña habitación.
Se dirigió al balcón. Las cortinas del ventanal resultaban pesadas y, aunque pudo retirarlas, de nuevo no alcanzó a ver a través del enorme cristal.
Tal vez seguía en un estado de ensoñación. Por eso fue al cuarto de baño e intentó encender las luces. El interruptor parecía más grande y estar más elevado.
Siempre que entraba en el baño y encendía las luces, lo primero que veía era su monótona cara reflejada en el espejo. Pero hoy no podía. El espejo quedaba demasiado alto y apenas sí acertaba a distinguir un pequeño revoltijo de pelos que parecían ser los suyos, pero cuyo color no era el habitual. Ni siquiera alcanzaba la pasta de dientes que quedaba sobre la repisa.
Ahora ya no quedaba ni el recuerdo de las sábanas. Sólo desesperación.
Desistió del uso del cuarto de baño y volvió a la cama, con la idea de sentarse y tranquilizarse por un momento. Pero el borde tenía una altura que no le permitía sentarse normalmente, teniendo que impulsarse para hacerlo.
Con la cabeza entre sus manos, la barbilla casi tocando su pecho y cara de resignación, se puso a pensar. ¿Qué era lo que fallaba? ¿Por qué nada estaba a su alcance? ¿Por qué no veía a través de las ventanas? ¿Por qué en cada movimiento que había hecho hasta ahora lo acompañaba de un leve quejido?
Así las cosas y tras mucho meditar, cayó en la cuenta que ya no tenía por qué madrugar.
Hacía tiempo que disfrutaba (?) de la jubilación y su médico de cabecera ya le había advertido que sobre su escoliosis de toda la vida se añadía una ya no tan incipiente osteoporosis. Mañana le operarían de cataratas.
domingo, 19 de octubre de 2008
Parado. En movimiento.
Sobre todo.
Un giro inesperado en la prosa que no traduce sino éso, un giro que no estaba previsto pero que no tiene un objetivo final. Como cuando, según dicen, el cerebro, ante una falta de información se la inventa para tapar los agujeros negros que empañan nuestro campo visual. ¿Y qué sucedería si en verdad no fuera todo más que un agujero negro y la realidad una invención de una mente aburrida?
Se decía esto mientras quedaba debajo de sus manos la piedra caliza grabada de la almena que mira al puerto. Otra vez.
sábado, 4 de octubre de 2008
-¿Entiendes este verso?
-Hago más, le sobre-entiendo.
-Así ha de ser, sobre-pásale
Y vuela sobre el sentido.
Jacobo Sureda, pres (amb total llibertat) de http://es.geocities.com/kirigirisu2002/haikai.haiku.html
lunes, 22 de septiembre de 2008
Confieso.
Nadie más lo sabe, sólo tú.
Aunque me torturen, aunque me quieran arrancar la piel a tiras para sonsacarme la información. Que ya has visto que eso se da, pero no daré mi brazo a torcer, que ya son muchos años con el mismo interrogatorio.
Sólo ocurrió una vez y ya lo olvidé. La sensación de quedarse clavado en el suelo, con la maravillosa sensación de quedar en apnea y con el corazón parado. Pero a pesar del aturdimiento, noté que algo no encajaba. Se dejó perder. No me arrepiento.
No te miento. Han pasado años y nunca busqué esa sensación, y han habido oportunidades, sigo sin mentirte, y me han colgado (y lo seguirán haciendo) en brazos (ni lo creas) de otros. Y ahora vuelve, la sensación, cuando se cruzan las miradas, que al final ya me duelen, porque se hacen eternas, vacías y distantes. Y te diría tantas cosas. Y cuando te acercas, quisiera poner mi mano en tu hombro para saber que realmente estás ahí.
Y ya no sé si es que me lo invento y son imaginaciones. Posiblemente lo sea.
Y le doy vueltas a tus últimas palabras, irónicas, que no sé a qué venían. ¿La belleza? Explícamelo, porque me pierdo.
Será eso. Me lo invento.
Recupero tus primigéneas palabras, que ya quedan lejanas, como por arte de magia.
Me demuestro a mí misma con ello que me lo invento.
viernes, 19 de septiembre de 2008
Viajar en avión es seguro, las probabilidades de estrellarse son mínimas (no quiero hablar de estadística). Gracias a los exhaustivos y minuciosos controles, los viajes son más seguros y cómodos, aunque no puedas dar de comer a tu bebé, aunque te dé un jamacuco por la dichosa glucosa (que AirEuropa ya te dará un caramelito), aunque debas invertir en el aeropuerto para que no te deshidrates. El follow me que te controla. Desconecten sus teléfonos móviles, si desean encender cualquier aparato electrónico por favor, pongánse en contacto con el personal de vuelo. Les rogamos presten atención a las recomendaciones que a continuación les vamos a indicar, por su seguridad.
Y ahora te enseñan el vídeo del accidente, las conversaciones entre el personal del aeuropuerto, restos del avión. La noticia es la noticia. Y muchos muertos son noticia. Y las discusiones peregrinas son noticia. Y la noticia vende.
Pasar a la otra vida puede acontecer en cualquier lugar, en cualquier momento, por cualquier causa. Desde que se accidente tu avión, hasta por tropezar con el bordillo de la acera, pasando por caerte en la bañera.
Vivía en un séptimo piso y nunca me dió miedo el ascensor, ni el balcón de la terraza. Me gustaban y me siguen gustando las alturas, tanto que hubiera sido piloto (San Javier no quedaba tan lejos).
Me encanta volar, me encanta cuando despegas y cuando aterrizas, las turbulencias. Los hormigueos en la barriga (flugzeugue im meine bauch). Ver la tierra desde arriba, cómo se acortan las distancias. Allí arriba, lo terrenal se difumina.
Si el avión se cae, adiós. Pero repito que podría caerme y golpearme la cabeza con un bordillo, no sería la primera que de esta forma diría también adiós.
Hoy que vuelo.
miércoles, 17 de septiembre de 2008
martes, 16 de septiembre de 2008
Ahora que hay luna llena. Acércate a mirarla. Verás que ahora hay unas pequeñas nubes que la rodean, pero no la tapan. Ahora, ¿en qué piensas? Vuélvela a mirar. Posiblemente ya no estén esas nubes. ¿Qué piensas ahora?
A mí, lo que me sorprende es que tú y yo podamos ver el mismo objeto, simultáneamente, como millones de personas. Y sin embargo, posiblemente, no estemos pensando lo mismo. Sin embargo, si así fuera, sería sorprendente, aunque nunca sepa en qué pensabas.
lunes, 15 de septiembre de 2008
Cerraba la ventana, cuando de repente un vendaval la abrió con violencia, de manera súbita, imperdonable. Los cristales hechos añicos, cubrían ahora el suelo, pequeños, brillantes, desiguales. Aquella noche ya no podría cerrar la ventana, el frío se colaría por la habitación sin contemplación.
Sólo sería una noche.
Al día siguiente mandaría llamar a a alguien para solucionarlo
sábado, 13 de septiembre de 2008
jueves, 11 de septiembre de 2008
Ací, als estius, la calor ofega literalment i es torna més insoportable si li afegeixes la humitat, una barreja mortal. Si ve vent de ponent estàs venut. És una sensació desesperant, anguniosa. Des de bon matí. De la dutxa de fa una hora et queda un record llunyà, pareix que han passat dos dies d'ençà. Les zones d'ombra desapareixen. Malgrat això la vida continua.
L'unic refugi són les cases. I això se sap des de fa anys. El casc antic és la prova tangible. Una mena de casc antic estil Palma, però amb la diferència de les greus pendents, que una cosa és voramar i un altra la falda d'una muntanya. Edificacions de parets grosses i finestres menudes amb grans portals, sostres de canyís, "brincalets" de pedra i balcons torts. Persianes de madera pintades. Cortines de punt. Les unes sobre les altres produeixen carrers estrets. I la humitat que brolla des del sòl (a la ciutat de les mil fonts) es fa notar en la pedra calcàrea de les parets emblanquinades o de colors, amb forma de grans dianes blanques (que no tot són cranis) en el millor dels casos.
Si ho sumes, ho tens, més frescor.
Llàstima d'hiverns.
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Cuando una era libre, de eso hace ya mucho...
Aquí, durante los veranos, el calor ahoga literalmente y se vuelve más insoportable si le añades la humedad, una combinación mortal. Si viene viento de poniente estás vendido. Es una sensación desesperante, angustiosa. Desde buena mañana. De la ducha de hace una hora te queda un recuerdo lejano, parece que han pasado dos días desde entonces. Las zonas de sombra desaparecen. A pesar de ello la vida continúa.
El único refugio son las casas. Y eso se sabe desde hace años. El casco antiguo es la prueba tangible. Una especie de casco antiguo estilo Palma, pero con la diferencia de las graves pendientes, que una cosa es cerca del mar y otra la falda de una montaña. Edificaciones de paredes gruesas y ventanas pequeñas con grandes portales, techos de cañizo, escaloncitos de piedra y balcones torcidos. Persianas de madera pintadas. Cortinas de punto. Las unas sobre las otras producen calles estrechas. Y la humedad que mana desde el suelo (en la ciudad de las mil fuentes) se hace notar en la piedra calcárea de las paredes encaladas o de colores, con forma de grandes dianas blancas (que no todo son cráneos) en el mejor de los casos.
Si lo sumas, lo tienes, más frescor.
Lástima de inviernos.
sábado, 6 de septiembre de 2008
jueves, 4 de septiembre de 2008
Cuento
Mientras, Tadeo, le miraba orgulloso y altivo desde la vitrina, sin inmutarse. Eso era lo que más le gustaba.
Vivía en una tienda de antigüedades, durante el día con los propietarios del establecemiento, durante la noche solo. A veces creía que se aprovechaban de él, que le utilizaban, pero poco importaba, porque tenía un techo que le cubría la cabeza y su trabajo, o lo que él consideraba que era su trabajo, no le tomaba mucho tiempo. De todas formas hacía lo que le venía en gana. Tadeo era, para opinión de muchos, un tipo con porte y elegancia natural, sin embargo su mirada indiferente y sus lentos y estudiados movimientos hacían que a, pesar de su aspecto, fuera si no repulsivo, al menos, molesto. A los empresarios no les quitaba el sueño, todo estaba en su sitio, ninguna pieza se rompía, no había polvo y él aportaba una clase que otras tiendas desearan. Tampoco era exigente, por su trabajo sólo recibía comida. Se sentían como unos satisfechos protectores, cuidaban de una vida que no daba ningún problema.
El modus operandi de Tadeo siempre era el mismo. Tras un espartano desayuno, daba lentas y sinuosas vueltas limpiando el polvo que alcanzaba; una vez se sentía cansado, se detenía en la vitrina, lleno de objetos cuidadosamente expuestos y de fragilidad extrema. Se sentaba con suma elegancia en el centro del expositor, cubierto por una tela roja de raso, y, sin pestañear en ningún momento, estático y altivo, miraba hacia fuera, sin un punto fijo, como si mirara la nada, como si para él el tiempo fuera a distinta velocidad que para el resto de los mortales, como si pudiese vivir eternamente, todo a través de sus ojos ambarinos. Así podía pasarse horas y horas. Quieto, inmóvil, ceremonioso. Por ello, el vulgo, cuando miraba extasiado el género, no se percataba de su presencia. Era como algo que debía estar, decorativo, como las flores de plástico que llenaban el jarrón. Por eso se sentía importante, al darse a conocer. Siempre aprovechaba cuando el público era escaso, porque es cuando más indefensos se sienten. Cuando mayor es la humillación y la rabia. Porque si fueran muchos, lo que sucedería es que el pánico, aunque inicialmente igual de intenso, perdería rápidamente fuerza y se convertiría en burla y risas. Así aprovechaba aquellos incautos solitarios que miraban largamente la vitrina que, de tanto tiempo que llevaban, perdían la noción del tiempo y del espacio. Él, súbitamente, en el centro, pero con la cabeza ladeada, rotaba su cráneo, como si estuviera poseído, sin mover el resto de su ancho cuerpo, hasta el punto en que sus felinos ojos se clavaban en los del incauto. Se le había pasado por alto (para unos, para otros formaba parte del atrezzo). Y Tadeo se sentía feliz, porque vislumbraba la facies de terror y la mirada confusa, el sudor frío, la modificación pupilar, el engarrotamiento de las extremidades e, incluso creía en ciertas ocasiones, sentir los latidos fuertes que traspasaban el cristal que les separaba. Lo que durara el ataque de pánico ya dependía del sujeto. Pero había logrado que niños lloraran, adultos gritaran, mujeres se desmayaran, ancianos sufrieran infartos (poco importa el territorio afectado).
Aquel día, fue el mejor. La víctima contemplaba una lámpara huracán que, lejos de estar colgada, se hallaba inclinada y sobre el expositor en el lateral izquierdo. Una lámpara de fino cristal poco trabajado con sujeciones de un dorado metálico. A pesar de que allí se acumulaban otros objetos, el objeto de deseo para la víctima era aquello, el resto sólo eran máculas informes que adornaban el escenario. De repente, una de las manchas se gira y posa su mirada de manera insolente. La lámpara ya no es el punto focal. De nuevo, el pánico. De nuevo otro sistema simpático que se activa, inmovilizando a la vez que activando al sujeto. Éste intenta analizar qué es lo que ocurre, su cuerpo quiere girar y echar a correr, sus pies no están preparados y reciben la orden de manera precipitada. Atáxicos, erráticos. Tropiezan. La víctima cae. Traumatismo craneal. Pequeña pero escandalosa herida incisocontusa. ¿Sintronero?
Con la cara ensangrentada, sangre ya reseca, que es lo que más le molesta por la tirantez de las heridas más que por las heridas en sí, corre. Sin detenerse por un instante. La producción de sudor es cada vez mayor. Y qué decir de su pulso, acelerado, como su respiración. Y no puede dejar de correr, a pesar del frío y de la humedad, del dolor o la fatiga. No mira atrás, porque lo importante es avanzar.
Mientras los dueños de la tienda consuelan a su pobre gato. Y Tadeo le mira altivo desde su vitrina.
viernes, 29 de agosto de 2008
domingo, 24 de agosto de 2008
sábado, 23 de agosto de 2008
Cuando te atas los zapatos (si es que hoy en día se ata algún zapato) y te incorporas sobre ti mismo, el mundo gira.
viernes, 22 de agosto de 2008
Soltar palabras y luego borrarlas, para sustituirlas por otras. Redecorar tu vida. Buscar la perfección. La insatisfacción por no conseguir lo que se desea como se quiere, aunque (casi) se posea.
Ejemplos los hay de toda índole y no seré yo quien los exponga.
Te pasas toda la vida planificando para coleccionar errores. Y aunque digan que de ellos se aprende, te duele convivir con tu frustrante colección. Lo tomas como una derrota. Aunque no lo sea.
martes, 19 de agosto de 2008
Bueno, el tema es que compré un par de libros antiguos/viejos escolares, uno de álgebra (por mi madre, que le encantan las matemáticas, qué poco nos parecemos; de 1931) y otro de Biología (por defecto; de 1907). Por supuesto, el primero, todavía sigue siendo válido, el segundo, en fin. Por lo menos es bastante mejor que los modernísimos libros de secundaria que cambian todos los años, con incremento de precio y memeces, y disminución de calidad.
Quisiera de ese "Nociones de Ciencias Físicas, Químicas y Naturales" rescatar algunas cándidas frases, si se me permite:
Biología
1. De los seres que tiene vida, el más importante es el hombre.
2. El hombre es el ser más perfecto de los que pueblan la Tierra; es un admirable conjunto de cuerpo y alma racional
El alma del hombre
1. El alma humana es un espíritu que, unido con el cuerpo, nos hace vivir.
4. Así como creemos en Dios, autor de todo cuanto existe, debemos creer en que el alma no muere, y, por tanto, en otra vida.
5. Que el alma humana es una sola y simple, lo comprueba el que si fuera compuesta sería orgánica y visible y por tanto dejaría de ser espíritu.
Razas humanas
5. Nosotros pertenecemos a la raza caucásica o blanca, la cual se halla establecida principalmente en Europa
7. La raza etíopica o negra trae su nombre de la Etiopía, centro del África y país muy caliente.
8. A esta raza pertenencen los hotentotes y cafres (c).
(c). Es de inteligencia muy inferior a las razas caucásica y mongola.
[Aquí hago un paréntesis. Evidentemente esto es un despropósito y una sandez, no sabía si copiarlo o no, pero por desgracia hoy día, científicos tan importantes como uno de los "padres del ADN" (esto habría que discutirlo) como sería el Sr. Watson piensan que es una evidencia. Posiblemente estudió en su infancia con libros con aseveraciones como éstas, difíciles de erradicar de lo más profundo de la mente una vez que se almacenan. Pero lo de Franklin no creo que estuviera en ningún temario.]
Teléfonos.-Timbres
1. Estando en Madrid podemos conversar con uno que esté en Sevilla. [Encantador.]
Cuerpos químicos.- Generalidades
10. El estudio de los químicos sólo ha descubierto como unos 80 cuerpos simples.
Átomos y moléculas
2. Se llama átomo la menor porción de todo cuerpo simple, indivisible por las acciones químicas.
3. La pequeñez de los átomos es asombrosa.
4. Afirma un sabio (Gaudín) que para contar los átomos que hay en la cabeza de un alfiler, se necesitarían doscientos cuarenta millones de años, suponiendo que se contaran mil átomos por cada segundo.

lunes, 18 de agosto de 2008
Pere Calders। De teves a meves.
domingo, 17 de agosto de 2008

sábado, 16 de agosto de 2008
miércoles, 13 de agosto de 2008
domingo, 10 de agosto de 2008
Se puede vivir muerto sin necesariamente morir, así como es factible vivir a pesar de haber muerto.
Mitchelle es inglesa (por ponerle un nombre y una nacionalidad, pero quién sabe) y tiene cuatro años. Piel de tan blanca que es transparente y duele a la vista, ojos quizás azules y un largo cabello de tan rubio que parece blanco y tan escaso que parece que no tenga. Ha venido de vacaciones con su familia, su hermanito y sus padres. Ha estado jugando todo el día en la cala. Su madre juega ahora con su hermano en la orilla y ella se entretiene entrando corriendo al agua y saliendo gateando impulsada por las olas. De manera casi compulsiva. Una y otra vez. Hasta que llegado a un punto se tumba sobre la arena. De pronto, su mamá, sin mediar ni una palabra, deja de jugar con el pequeño y se dedica a echar de manera lenta puñados de arena sobre el abdomen de Mitchell. Ella ni protesta. De repente coge una pala de plástico azul y se dedica a cubrirla más con la arena. Su hermano se percata y empieza a colaborar en la tarea. Mitchell sonríe pero no se mueve. Ahora es su padre, más brusco, quien ayuda a cubrir el resto del cuerpo. Sólo la cabeza queda al aire. Su madre le susurra, estás muerta... Mitchelle sabe pero no sabe en qué consiste morir, sólo sabe que debe estar quieta, sin moverse, casi sin respirar... Súbitamente se levanta, se sacude la arena y regresa al agua. A su familia ni le dio tiempo de percatarse...
Ahora empiezan a hacer castillos de arena cavando agujeros.
Esto me recuerda:
martes, 29 de julio de 2008
¿Verdad?
Lo mejor que puede pasar es que todo vaya mal, para no perder la benignidad de la costumbre, que no es más que el tránsito hacia un final gris y mediocre. Falta del uso de la palabra oral y exceso de la escrita. La voz baja y queda, marca de la casa. El léxico relamido, cortesía de antaño.
Para mayor información, la máxima newtoniana (resumida en una variante sencilla), que no por más conocida, no deja de ser terrible y hermosamente cierta, todo lo que sube tiende a bajar.
jueves, 24 de julio de 2008
Ubi pus...
Un poco de allí y otro de aquí.
El punto blanco de la pantalla inmóvil y permanente denota que no se trata de una alteración de la visión.
Quejarse no sirve de nada.
Criticar el ombligo propio tampoco.
Un ombligo blanco, inmóvil y permanente.
Ubi pus...
No toda alteración es patológica, para eso están las variantes de la normalidad.
Que no te guste lo que veas, no significa que para otros no sea lo correcto.
Aunque sean atrocidades.
... ibi evacuat.
Nos quejamos demasiado y actuamos poco.
Todos.
Un poco de desidia disfrazada de buenas intenciones.
Al final Todos llevamos una máscara. Eso es lo que escandaliza.
Sigue el punto blanco en la pantalla...
Y yo me meto directamente en el saco. A colación por lo de ayer.
miércoles, 23 de julio de 2008
Biografía o la idealización
Compré un DVD el otro día. Nunca he sido aficionada a comprar películas, puesto que siempre lo he considerado un gasto innecesario, así como el hecho de comprar libros. Con respecto a esto último siempre he preferido el usufructo. Quiero decir, encuentro que el hecho de compartir los libros es como si se les concediese vida, incluso una vida más digna, en lugar de quedarse en un estante recogiendo polvo, va de mano en mano, gente que ni se conoce disfruta con el mismo objeto tan simple y a la vez tan complejo. Y el libro mismo se enriquece, se convierte en un trotamundos. Puede que viaje en tren, o se vaya a la cama, o se impregne de los buenos olores de una cocina, o que se tome el sol en una terraza, o en un pequeño balcón, o que se encuentre en una mochila con otros libros... Esto no le sucede al DVD, por eso quizás no me gusta el sistema del usufructo para este artículo.
Volviendo al tema...
Creo recordar que ya la había visto, aunque no sabría decir. Llevaba dos discos, uno la película, de Preminger, el otro contenía los extras, la biografía de dos de los protagonistas, un tráiler y un documental.
La película buena. Las biografías me dieron que pensar. Las biografías...
Son como retazos de una vida maquillada y edulcorada, sobre todo si versan sobre difuntos, como es el caso, a conveniencia de cómo se quiera vender la historia. Generalmente, el personaje se convierte en un ser único, cuyos errores se le perdonan, cuyos logros se magnifican. Se trata de la construcción de un nuevo ser a partir de los fragmentos de uno auténtico.
Curiosamente, en esta obra sucede lo mismo. Una mujer muerta se convierte, repasando su vida, en una mujer fascinante, cautivadora, de forma que incluso sin conocerla, alguien que debería ser absolutamente imparcial cae rendido ante su retrato y los recuerdos que tienen los demás sobre ella. La idealiza. No hay defectos y, si los hay, se minimizan.
La idealización. Un error frecuente.
domingo, 20 de julio de 2008
Banalidades
-----> de las letras
- Según el registro civil, porque a un funcionario, que posiblemente estuviera de mala gana de guardia, se le ocurrió cambiar una "s" de mi apellido por una "z", ya no soy hija de mi padre, ni hermana de mi hermano (es lo que se llama generación espontánea). Textualmente: ni podrás heredar, ni podrás ir a la universidad porque no te darán el título. A lo primero ni caso, a lo segundo, pues vale.
------> de los signos de puntuación
- Se dice que cierto emperador romano, de cuyo nombre no puedo recordar, en un momento de magnificencia, decidió que uno de sus prisioneros debía ser liberado. Así pues, se redactó la siguiente sentencia que debía llegar a los carceleros del mencionado reo: "Liberadlo, no ejecutadlo". Pero fuera (fuese) quien fuese (fuera) el destinatario de la misiva, obvió la coma, o al menos la posición de la misma. De manera que entendió justo lo contrario: "Liberadlo no, ejecutadlo". De esta forma, en poco tiempo, dos vidas en Roma se vieron segadas tempranamente. Y todo por una buena acción.
------> de los acentos:
- Cómo me como yo la cabeza, entiéndase, cuan elaborado me quedó este post.
PD: igual algún día continúa. Sobre todo, no porque no me vengan a la mente ejemplos, sino porque ahora ya es tarde. Si no, lo dejo para mañana.
Xauet.
sábado, 19 de julio de 2008
Guardia o el subconsciente
La versión subrepticia y fisiológica de un detector de mentiras (me gusta más así que polígrafo, campechana que es una).
En el pasillo y a grito "pelao". Sí, señor. Desde hace más de 20 días que me lo repite, la misma pregunta. Incluso con vacaciones de por medio. "¿Y que siempre estás de guardia?" (cancioncilla mallorquina socarrona, no olvidemos). "Estas enfermeras de hoy en día..."
"Las guardias las hago porque me quiero comprar un yate de 15 metros de eslora. Con lo ahorrado, ya tengo 5,72 cm de esos 15 metros." (cancioncilla mallorquina socarrada, para no desentonar).
Se ríe y yo más. ¿Que hago yo, enfermera que soy, con un yate?
jueves, 17 de julio de 2008
Concatenación III o la carencia de originalidad
Es el lógico quien intenta meter el cielo en su cabeza
Y es su cabeza la que se parte.
Chesterton.
La paradoja de Olbers (en resumen y para Kaku, que explica lo anteriormente expuesto y no necesariamente lo arriba mencionado, sino lo previamente y más abajo anotado, que no deja de ser una mera observación para una situación puntual): la paradoja que pregunta por qué el cielo de noche es negro. Si el Universo es infinito y uniforme, deberíamos recibir luz de un número infinito de estrellas y, por tanto, el cielo debería ser blanco, lo que contradice la observación. Esta paradoja se explica por el big bang y el tiempo de vida finito de las estrellas. El big bang pone un límite a la llegada de la luz a nuestros ojos desde el espacio profundo.
[Universos paralelos. M. Kaku]
De nuevo, desde un cielo desconocido y ajeno. Donde el cielo realmente ni siquiera es negro cuando se esconde el sol, ni siquiera hay noche, sino un atardecer seguido de un amanecer, en la orbe sin persianas, en la metrópoli de engañosa calma.
martes, 8 de julio de 2008
La sentencia
Puede que tuvieran tareas por realizar en sus hogares, en el campo, en... Sin embargo, la gente, de condiciones diversas, acudían sin reparar en ello o al menos otorgarle la importancia que pudiera tener. Querían conocer el desenlace de la historia. Observar la expresión del juzgado al saber de su futuro. Culpable. No culpable. Sólo dos posibles opciones y una de ellas era forzosamente más jugosa que la otra. No obstante, en aquella ciudad no había tenido lugar una ejecución en años. Y eso justificaba las ansias de aquella población. La incertidumbre mantenía vivas sus esperanzas, dado el vacío diario de sus almas.
El juicio, en contra de todo pronóstico, se había alargado hasta un punto que se conocía de su existencia en pueblos de otras comarcas y se seguía con la misma pasión que en directo pero a través de la prensa. Tiradas matutinas y vespertinas se hacía eco de todo cuanto acontecía en aquella sala. El suspense bien lo valía.
Para el acusado, un hombre sin posibilidad de costearse una defensa digna, ni siquiera de mantenerse por sí mismo, las perspectivas decrecían con cada día que pasaba. Quería que aquello acabara pronto, cuanto antes. Según su defensa, al inicio de aquella pesadilla, el caso era claro y, como mucho, le caería una pequeña regañina que en poco tiempo olvidaría. Pero con el avanzar del tiempo, la cosa se agravó hasta el punto que, sabiéndose inocente (según proclamaba a los cuatro vientos), podría ser ajusticiado.
Inicialmente escuchaba de forma atenta cada una de las declaraciones que tenían lugar. Gradualmente dejó de prestar atención, hasta que tuvo la sensación que no era él el acusado, sino otro. Incluso llegó a abandonar aquella sala para acudir a sus recuerdos, a sus lugares preferidos. De hecho, conoció escenarios que nunca había visto en su vida, comió manjares para él desconocidos. Por no decir más, pudo al fin contraer matrimonio con su prometida, a la que a veces, cuando regresaba a la sala, buscaba entre la gente que se dividía entre sus defensores y sus detractores. Aquella joven no hubiera podido encontrarse allí. Todo comenzó con una pequeña y tonta tos, que luego se siguió de esputos herrumbrosos y poco a poco, la joven de sonrosadas mejillas, se convirtió en un pequeño ser que dejó este mundo años ha.
Estos episodios, de los que la psiquiatría llama episodios de despersonalización o desrealización, compréndase, le llenaban de vida y de esperanza.
Aquel día decidió no abandonar la sala, era el último día que le mantendría recluido, entre aquellas cuatro paredes blancas. Dejaría la silla de madera, una vulgar silla, y también la mesa, una vulgar mesa, ambas viejas y carcomidas, arañadas por la tensión en casos previos. Había olvidado por qué se le juzgaba, aunque ya daba igual.
Aquel día se dilucidaba su futuro: o la libertad o la muerte.
El ambiente era diferente al de los días previos. Se notaba. Se palpaba. Se acrecentaban al máximo los malos olores producidos por el acúmulo de días en la piel de sus propietarios, que no conocían la higiene sino de vez en cuando. El calor allí dentro era asfixiante, sólo generado por aquellos seres vivos y sin otra fuente de energía, a pesar que fuera la temperatura era primaveral e incluso fresca aunque el sol fuera de justicia.
Y justicia se produciría allí dentro.
Le hicieron levantarse de su silla.
Detrás, el público, expectante, con el corazón en vilo. Taquicardias y taquipneas. Resoplos. Manos y pies inquietos. Taconeos y palmadas. Incluso hipo. A más de una tuvieron que sacarla a fuera por lipotimia, no sin protestas y quejas por la incómoda molestia que representaba para sus solidarios salvadores.
Se iba a leer el veredicto.
El juez repitió su nombre, un nombre que ya le era ajeno, pero que le devolvió de sus aturdidos pensamientos.
No sabía qué iba a ser de él. Qué le esperaría en la calle perpendicular de la vida. Quiso mirar atrás y buscarla. No estaría. Súbitamente la ansiedad, que había reaparecido de nuevo hacía unos instantes, se disipó. Se sintió más sereno que nunca, dispuesto a escuchar de la boca de otro hombre, libre y con capacidad para decidir quién era digno de ser inocente y vivir o quién era culpable y merecía ser castigado con todo el rigor de la ley, qué era ante sus ojos.
El silencio.
La sentencia.
domingo, 6 de julio de 2008
Kafka o la reinterpretación de Concatenación
Lo leí. Gregor Samsa. Me tocó el alma, de rabia, de impotencia. No quiero decir que lloré al final, pero lo hice. Odié a sus padres. Odié a Gregor. Odié a Kafka.
(Sin embargo, hizo que perdonara a mi profesora por las truculentas historias que nos obligó a leer a lo "I ara qué, Núria" (¡por favor!, NO, que ya me tuve que leer la primera parte por obligación...), "Laura a la ciutat dels sants "(kafkiano hasta el final) o "Mor una vida, es trenca un amor" (lo peor... que no sé si a esto puede superarle la selección de vídeos de diversas asignaturas, con trabajo filosófico y psicológico: Johnny cogió su fusil, La naranja mecánica [a Kubrick le salvo por su 2001: Odisea...]... ) [sin embargo estas obras literarias consiguieron una considerable aceptación entre las clases, sobre todo, entre el público femenino, en concreto, en aquellas tipas que nunca consiguieron leer una oración simple sin conseguir que no nos evadiéramos a otros mundos mientras asesinaban a cada una de las vocales, arrastrando cada sílaba, como si cantaran (podías dibujar cada una de las entonaciones en sinuosas ondas irrepetibles, emocionante), y que preferían como lectura la biblia que guiaba su forma de vida, el SúperVale]. No obstante, les guardo cariño, quizá por su cándida sinceridad ignorante opuesta a la cándida apariencia de ignorantes niñas buenas de las compañeras que les precedieron en la etapa escolar.) Bueno, sigamos con Kafka...
Y seguí buscando más para leer. Y leí. Continuó apretándome el alma. Me atraían las frases, largas construcciones interminables que, con detenimiento, adquirían un sentido que una vulgar concatenación de frases más cortas no podrían hacerlo jamás, con imprescindibles comas que dejaban una pequeña pausa para respirar.
Llegué al proceso poco más tarde, en árido catalán no normativo (véte tú a saber qué variante era aquella) que me hizo desistir por unos años, hasta que tomé la determinación de reemprender la lectura como fuera. De nuevo, más sensación de impotencia, triste final, kafkiano donde los haya. Final, lamentablemente pudieras encontrar semejanzas con hechos cotidianos de mayor o menor envergadura. El acoso y castigo del inocente... La indefensión hasta el absurdo... El caballero de nobles ideas pisoteado por la práctica y ventajosa posición del que juzga o manda (en cualquier modalidad en que esto se dé [guiño], y sin referirme a cualquier hecho real del momento que nos ocupa: cualquier coincidencia con la realidad depende sólo del que interpreta esta frase y no depende de quien la escribe, que lo hace de la manera más aséptica posible).
De Kafka a Lovecraft y su Horror de Dunwich, pasando por el sorprendente Poe. En busca del tiempo perdido, ni mentarlo (preferiría a Núria). Lecturas de verano (no necesario realmente) que se concatenaban de manera vertiginosa con otro tipo de autores que no es necesario mencionar.
De Kafka, todavía el castillo a medias.
Lo más kafkiano de todo que, ante la sensación de rabia que su obra podría dejar en aquellos que se aventuran a bucear entre sus páginas repletas de palabras, con escasos puntos y merecidas comas, la única idea del autor, según se comenta, era reirse de sus propios relatos con sus allegados en sus tardes libres. A pesar de los esfuerzos de (pobres) grandes y elocuentes estudiosos de su obra quienes, a partir de un pequeño fragmento, pretenden buscar el sentido místico de Kafka, que quizá no lo tenga. Y a mí me queda la vaga sensación que ese pÁ-jaro, en el fondo, se quería reir de sí mismo, de la abogacía (quizá a causa de su padre) y de la cotidianidad. Como un Da Vinci autorrepresentado en una bella (?) dama de sonrisa incierta o en gentiles vírgenes de abigarradas posiciones, burlándose de quienes intentan encontrar una quimera.
Sin embargo, me rindo ante él.
viernes, 4 de julio de 2008
Concatenación
Abrió la puerta con las mismas ganas con las que se acude al dentista, primero un esfuerzo, la decisión de acudir, luego dolor o el ruído diabólico y después se acabó con el problema, aunque resentido y molesto.
Se quitó de encima todo aquello que se podía quitar. Conectó el aire acondicionado, último modelo (eso quisieras, o no). Para comer, ensalada, preparada. Era cada vez más persona y menos masa amorfa. Con la hidratación, se equilibraba de nuevo el equilibrio hidroelectrolítico (valga la redundancia, con el calor se fundió la palabra balance y el ordenador no puede escribirla).
Se sentó en el sofá. Ya empezaba a refrescar. Pero no se levantó para coger el mando, sino que se recostó aún más. Ya llevaba varios días haciendo lo mismo. Sabía que se dormiría, sin querer, sin pretenderlo. Si no lo evitaba, hoy sería igual que ayer. Con la salvedad que era viernes, veraniego, bien.
Se durmió en el sofá, ya lo sabía, por un tiempo indeterminado. Soñar con paraísos, no necesariamente repletos de cocoteros y arenas blancas. Paraísos secretos, que nadie más conocía o que nadie pensaría que lo fueran. Momentos que viviría o que vivió. Rescatar o crear nudos espaciotemporales. Recordarlo o no tras despertar no era sino una suerte de azar. Por si acaso dejó una película puesta en la tele encendida.
Al despertar, una confusión de ideas, de identidades, desorientación parcial.
Pero cede al momento, y lo que antes era una confusión se pierde, se diluye, con la completa reactivación cerebral.
http://...
Anoche, pude contemplar el cielo. Las luces de la bahía no me lo permiten. Estrellas sobre fondo negro. Vale la pena. Acostada en la terraza, en el suelo. Como siempre, como antaño.
El frescor nocturno obliga a taparse con lo primero que se tercie, una gran toalla (verde). Con la acomodación visual, empiezan a descubrirse nuevos astros, de menor intensidad lumínica. Sobre ese fondo se divisan elementos móviles diversos, transeúntes habituales de ese blog viviente: aviones necesitados de atención, con sus luces parpadeantes; diminutos satélites artificiales, sigilosos, orbitando de forma rutinaria sobre Gaia (otro sistema de autorregulación, como el balance hidroelectrolítico), como cortejándola; cometas (sólo dos y ya me conformo, uno para tí, otro para mí; nunca pedí otro deseo que no fuese el de volver a ver más estrellas), realmente fugaces, en el punto acordado, el habitual.
No me importó no repasar el mapa (siempre he visto carros, más de los que existen), ni buscar Orión, compañera a la hora de acostarme, a la hora de coger el autobús por la madrugada.
Sólo respirar bien hondo.
Fotos d'estiu II
Fotos prevacacionales mallorquinas......
El Gorg Blau:
Mi casa desde la otra punta de la bahía (al lado de Puro Beach, sorry Ignacio, pero todo tiene un lado bueno):
Otra foto tomada por allí cerca:
Fotos vacacionales.........
No todo es verde:
jueves, 3 de julio de 2008
Fotos d'estiu
martes, 1 de julio de 2008
Caminando (y II)
Encontrar a alguien en ese sendero no era lo que esperaba, puesto que era un camino poco transitado. Por ello, avanzaba seguro, descuidado, desprevenido. No vio que se cruzaba con alguien, hasta que fue demasiado tarde.
Caminando.
No s'hi val canviar el final de les històries, perd el seu encant. Em vaig assabentar, després d'haver-la llegida, que John Steinbeck va escriure Las uvas de la ira sense fer cap esborradura, tot un èxit. Les millors idees, les millors paraules, les primeres, aquelles que van irrompre a l'instant precís. Qualsevol (qualque) modificació (com aquesta) és un intent de cercar la perfecció que, malauradament, no existeix.
lunes, 30 de junio de 2008
Caminando
Pasó por entre la hojarasca, intentando avanzar por el sendero, que era tan estrecho como lo era su pie. No era un camino recto por completo pero tampoco era sinuoso. Se delimitaba bien, dentro de la medida en que ello era posible. Seguía recto, sin desviarse. Nada podía detener su avance, ni nadie. La luz era cálida, un ambiente anaranjado. Sin calor, sin frío, sin un olor distintivo. Sus pasos se ahogaban, sin emitir ningún sonido. Sólo caminar. Ajeno a cualquier estímulo externo. Sobre aquello en lo que pensaba, al lector no debería importarle.
Sin oscilaciones en la pendiente. Sin huellas pasadas. Con una velocidad constante, sin ir deprisa. Con la mirada ausente. Las manos en los bolsillos, jugueteando con sendas diminutas piedras que ya llevaba desde que partió de su destino.
Caminando.
Continuará....
domingo, 29 de junio de 2008
Ya hay cielo nocturno con festival estelar cuasi perpetuo.
Ya hay vida.
Desapareció la sensación de asfixia.
Una pequeña pausa sin zorros ni corderos de corte manso y de espíritu viperino.
Sólo el azul del cielo y del agua dulce, clorada o no.
Sin mástiles, ni cabos.
Por un momento.
Y sin embargo siento una pequeña desazón, como si me hubiera dejado algo, como si te hubiera dejado.
miércoles, 25 de junio de 2008
La otra mejilla

(Óleo sobre aluminio)
lunes, 23 de junio de 2008
Sin protestar, sin argumentar.
Nunca dijo lo que pensó, porque las palabras se las lleva el viento, no dejan huellas. Son como los granos de arena que el viento arrastra o, si lo prefieres, como las pérdidas constantes de calor y humedad del cuerpo en busca de la homeostasis.
Y sin embargo, sus palabras eran las más importantes, su voz necesaria, aunque a veces no se compartieran las ideas.
Si pudiera desde aquí decirte todo esto, lo haría, pero me lo reservaré. Aunque eche de menos ver tus manos, tu sonrisa a medias (cada día más a medias). Aunque me cueste admitir que te echo de menos por completo (te lo negaré a la cara y sin sonrojarme). Mis palabras se las lleva el viento.
jueves, 19 de junio de 2008
Vacances
Canviar el Bellver per les Nits al Castell. Deixar la mar embafadora i fastigosa pels pins i el fenoll. El soroll i els cotxes per passejos a la nit a les fosques. Canviar les paneroles per formigues, escurçons i aranyes. Empatxar-me amb albercocs, graniçat de llimó i llet merengada. Sofrir la calor ofegadora sota l'ombra de les moreres.
Ja faig el compte enrere... (que no falten els punts suspensius).
PD: me atrevería a recomendar desde aquí Orígenes de Amin Maalouf, un libro que descubrí por casualidad en la biblioteca, templo de estudio y saber, cerca de los sicomoros y con vistas al castillo. No tiene porqué gustarle a todo el mundo, sólo es una recomendación de una lectora sin afán de convertirse en una experta en literatura.